Ruinas de Chan Chan





La impresionante capital del reino chimú es una de las maravillas arqueológicas en peligro. Sus 14 siglos de existencia no han sido suficientes para soportar los embates de El Niño, un fenómeno climático del océano Pacífico. Por este motivo, el mismo año que fue incluida en la lista de Patrimonio cultural de la humanidad, también lo fue en la de Patrimonio mundial en peligro.
Conocida como “la ciudad de barro más grande del mundo”, su extensión primigenia rondaba los 20 km2. Ahora apenas ocupa 14 km2. Pero no todo son malas noticias, este año la UNESCO ha reconocido las labores de prevención desarrolladas en esta obra de arte, vitales para su conservación.
Chan Chan (del quingnam Chan-Chan, "Sol resplandeciente") es una ciudad precolombina de adobe, construida en la costa norte del Perú por los chimúes. Es la ciudad construida en adobe más grande de América ​y la segunda en el mundo. Se ubica al noroeste del área metropolitana de Trujillo entre los distritos de Trujillo y Huanchaco. Fue declarada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1986 e incluida en la Lista del Patrimonio de la Humanidad en peligro en el mismo año.
Chan Chan está formado por nueve ciudadelas o pequeñas ciudades amuralladas. Todo el conjunto fue la capital del reino Chimor, organización estatal de la cultura Chimú.
La ciudad de Chan Chan, la capital de Chimú, localizada a 5 km de la actual ciudad de Trujillo, está cruzada por calles y avenidas, perfectamente delineadas, que separan depósitos, pozos de agua, talleres, palacios de la nobleza y barrios de trabajadores. Poseía una red de caminos que la conectaban con los centros administrativos de los valles circundantes.
Los muros están hechos de cantos rodados de 50 centímetros de alto, que sirven de base para paredes de quincha (caña con barro), con techos del mismo material, soportados por horcones de madera. Al interior se han descubierto evidencias de actividades domésticas, como fogones, batanes y cerámica utilitaria. Pero esta no fue la única ocupación de sus moradores.
Se ha encontrado caña gadúa o caña brava que, llevada de la cuenca del Guayas (Guayaquil, Ecuador) se utilizaba en las orillas del Río Moche, donde su utilización está comprobada en los estudios arqueológicos de la ciudad de Chan-Chán, según lo ha descrito el arquitecto peruano Emilio Harth Terré. Asimismo, las ciudadelas fueron construidas usando muros de adobe sobre cimientos de piedra unidos con barro, más anchos en la base y angostos en la cima. Para construir pisos, rellenos de paredes, rampas y plataformas, se emplearon adobes rotos, junto con tierra, piedras y otros desechos. La madera se usó para hacer postes, columnas y dinteles. También se usó la caña el carrizo y la estera. Los techos fueron confeccionados entretejiendo atados de paja.
Uno de los detalles que más admiran los actuales visitantes es la gran belleza, variedad y cantidad de muros decorados con altorrelieves. Estos fueron hechos con moldes y decoraron las paredes de patios, audiencias y corredores, al interior de las ciudadelas. Los motivos decorativos más comunes fueron las combinaciones geométricas, pero también son comunes las representaciones de peces y aves.