Himno Nacional del Perú en Quechua por músicos de diferentes países



A fin de difundir nuestra cultura ante el mundo, la saxofonista peruana Claudia Medina, becada en la prestigiosa universidad Berklee College of Music de Boston EE.UU., realizó con gran orgullo un arreglo musical especial del Himno Nacional del Perú en versión quechua, interpretado por músicos y cantantes de diferentes países quienes de esta manera le rindieron homenaje a nuestro idioma ancestral y a las comunidades quechua hablantes.

En el marco de su nuevo proyecto denominado: "From Perú to the World" que significa: "Del Perú para el mundo" la también arreglista y productora musical ha producido este video con músicos, sonidistas y colaboradores de países como Turquía, Australia, Ecuador, Israel, Venezuela y Grecia; en tanto que los cuatro cantantes que interpretan nuestro Himno Nacional en quechua son de Bulgaria, Polonia, Filipinas y Estados Unidos. Asimismo, para la realización de este video, Claudia se asesoró con quechua hablantes de cusco, Ayacucho y Juliaca.

“Mi gran meta es difundir la música peruana en todas partes y hacer una fusión de culturas para que más jóvenes se inspiren y se sientan orgullosos de sus raíces, así como me siento yo de mi Perú; este video musical tiene como propósito que las comunidades quechua hablantes sepan que no han sido olvidadas y que el mundo entero los reconoce y les rinde un homenaje”


FROM PERÚ TO THE WORLD
Presents

EL HIMNO NACIONAL DEL PERÚ

Arranged and produced by Claudia Medina

VOCALS:

Malwina Masternak, Poland Soprano
Vasya Popova, Bulgaria Mezzosoprano
David Yuhico, Philippines Tenor
Julian Schoming, Maryland, United States Baritone

STRING SECTION:

Bengisu Gokce, Istanbul, Turkey Violin I
Emily Gelineau, Perth, Western Australia Violin II
Gerson Eguiguren, Quito, Ecuador Viola
Emanuel Keller, Jerusalem, Israel Cello
Chris Janson, Boston, United States Double Bass

Rina Kohmoto, Kagawa, Japan Piano
Claudia Medina, Lima, Perú Soprano Sax

AUDIO ENGINEERS:

Alejandro Rivero, Caracas, Venezuela
Nick Kodonas, Greece
Megan Chase, United States
Alexis Soto, Venezuela
Matheus Maciel, Belo Horizonte, Brasil
Jorge Cajías, Venezuela

Edited by Jorge Cajías (New York and Boston)
Mixed by Nick kodonas

VIDEOGRAPHERS:

Regina Crisosto, Chile
Angel Irizarry, Dominican Republic Video Assistant

QUECHUA CONSULTANTS (Collaborators):

Juan A Candia, Pichari, VRAEM, Perú
Cesar Conde, Juliaca, Perú
María Isabel Costa Sánchez, Lima, Perú
Wilfredo Gonzales, Cuzco, Perú

Cocina peruana en San Antonio Portmany


Ayer gozamos de la comida peruana en San Antonio, un placer de contar con un restaurante de nuestra gastronomía , en Ibiza.




La imagen puede contener: comida

Restaurante de auténtica cocina peruana y japonesa. Traemos la cocina nikkei para ti con el chef peruano y embajador de la gastronomía de su país, Roberto Sihuay.
La imagen puede contener: 12 personas, personas sonriendo, personas sentadas
La imagen puede contener: 1 persona, de pie, cocina, comida e interior

Jaime Bayly hace mea culpa sobre la frase “la plata llega sola” de Alan García

Jaime Bayly. (Fuente: YouTube)
En la edición extraordinaria del programa que graba en Miami, el periodista recordó varios episodios que lo unieron al fallecido mandatario. La última de ellas: una columna que publicó en 2010 en el diario "Perú 21" en la que Alan García le decía que "la plata llega sola" una vez que ha entrado en la política.

Santiago de Chile: Ciudad Inca

Santiago, ciudad incaica

Prontos a celebrar un nuevo aniversario de la Fundación de Santiago, recientes investigaciones indicarían que Pedro de Valdivia levantó la ciudad sobre una desarrollada urbe inca de la cual se han encontrado múltiples vestigios. Aquí se lo contamos.

Piedra finamente labrada “tipo maqueta”, posiblemente del cerro Huelén (Santiago).
Santiago de Chile, ciudad que un día fundó Pedro de Valdivia el 12 de febrero de 1541 entre dos cauces del río Mapocho y bajo el escarpado y rocoso amparo del cerro Huelén (actualmente llamado Santa Lucía), inició su desarrollo a partir de un pequeño villorrio que se reunía en torno a una Plaza Mayor o Plaza de Armas, y que tenía forma de damero al igual que las ciudades españolas de arquitectura colonial.
Esta teoría ampliamente aceptada respecto de cómo se habría fundado la capital chilena, hoy en día está siendo puesta en duda por antecedentes históricos y arqueológicos que no han estado exentos de discusión académica.
Nuevos datos
Últimos estudios realizados por los arqueólogos Rubén Stehberg y Gonzalo Sotomayor, publicados en el artículo "Mapocho Incaico" (Boletín del Museo Nacional de Historia Natural, Chile 61: 85-149 [2012]) indicarían que Pedro de Valdivia no fundó Santiago de la nada, sino que la asentó sobre una ciudad inca comprendida dentro del territorio denominado Tawantinsuyu sur o Collasuyo, en la que se hablaba tanto quechua (el idioma de los incas) como mapudungún (el idioma de los mapuches), y cuya autoridad era el gobernador Quilicanta. Los mapuches, habitantes anteriores de este sector, habrían vivido también en esta ciudad.
Este asentamiento, desde el cual salían caminos en todas direcciones, se comparaba con la ciudad de Cuzco, en Perú, debido a su gran desarrollo en la minería de oro y plata, y en la hidroagricultura. La denominada ciudad del Mapocho poseía centros de adoración en altura, edificios, viviendas, avanzados sistemas de regadío y acequias, chacras, cementerios, e incluso el Camino del Inca (Qhapac Ñan o Capac Ñan, en quechua) llegaba a la mismísima Plaza de Armas.
Basándose en escritos de Gerónimo de Vivar, cronista cercano a Pedro de Valdivia, los arqueólogos afirman que al momento de salir a su expedición hacia las provincias de Chile, el conquistador tenía claro dónde tenía que llegar. En el artículo se reproduce un extracto de un discurso que Valdivia da frente a los habitantes nativos del valle de Copiapó (y que fue recopilado por el mismo Vivar) en el que menciona que venía a “poblar un pueblo como el Cuzco a las riberas del río nombrado Mapocho, y que fuesen allá a darle obediencia en nombre de su majestad”. La investigación hace énfasis en que ocupa el verbo poblar y no edificar, construir o fundar, lo que daría a entender que Pedro de Valdivia sabía que existía un asentamiento en el lugar al que se dirigía.
Al llegar, las tropas españolas habrían ocupado diversos edificios incas para establecer sus hogares y centros administrativos, y todo el resto de las edificaciones de esta civilización prehispánica habrían sido reemplazadas: “El intenso uso agrícola y urbano posterior que se la ha dado a estos valles prácticamente borró todo vestigio arqueológico de superficie, desapareciendo la mayoría de las instalaciones arquitectónicas (edificios, viviendas, depósitos) y agrícolas (chacras, canales y acequias) del período prehispánico y colonial. Asimismo, no ha quedado registro visual de los caminos y redes viales y otras manifestaciones de la vida doméstica y religiosa antigua”, señala la investigación.
A pesar de lo anterior, diversos documentos historiográficos y jurídicos encontrados en museos e iglesias de Santiago, además de restos humanos enterrados principalmente bajo el casco histórico de la capital junto a trabajos de alfarería típicos de la cultura inca, permitirían sostener empíricamente que el valle del Mapocho habría sido mucho más que un simple territorio conquistado por esta civilización para satisfacer las ambiciones territoriales del Inca (emperador del imperio), como sostienen Stehberg y Sotomayor.

Shincal: La huella Inca en Argentina

De la mano de Boy Olmi recorremos El Shincal, la antigua capital meridional del imperio inca en el Noroeste Argentino. Se encuentra ubicado en la localidad de Londres de la actual Provincia de Catamarca. Funcionó a fines del XV como un centro político y administrativo distribuyendo a lo largo del Tawantinsuyu las materias primas y objetos manufacturados resultantes del trabajo de las comunidades autóctonas conquistadas durante la expansión del imperio. Fue también un centro ceremonial en donde se realizaba fiestas y celebraciones a las que acudía gran cantidad de personas. Así el Inca demostraba su poder y generosidad en la búsqueda de construir una identidad social que incluyera a los diferentes pueblos que formaban parte del Tawantinsuyu. Su influencia cultural se manifiesta aún en nuestros días.

Shincal también llamado El Shincal o Shincal de Quimivil, es una ciudad precolombina actualmente en ruinas que se encuentra en el departamento Belén de la provincia argentina de Catamarca. En su plaza de armas (o plaza central) fue descuartizado el cacique Juan Chelemín luego de ser derrotado en el Primer alzamiento Calchaquí.
Las ruinas del complejo del Shincal se ubican hacia las coordenadas 27°40′S 67°10′O, esto es a unos 6 km al noroeste de la pequeña ciudad de Londres y unos 25 km al oeste-sudoeste de la ciudad de Belén. El terreno en el que se halla emplazado el Shincal es un pequeño y escabroso valle de la precordillera que antecede a los Andes en el sector llamado Sierra de Quimivil

CARACTERÍSTICAS:
Aunque existen vestigios preincaicos que indican al Shincal como un asentamiento poblado por los paziocas y se encuentran rastros de la cultura Belén, el lugar cobró importancia tras la invasión quechua y durante un período que va desde ca. 1481 al 1536. El motivo para que resultara
 un centro importante de la dominación incaica se entiende al notar que era un nudo o encrucijada del
 kapak ñan (camino grande o "camino del Inca") entre el antiguo Tucumán anexado al Tawantinsuyu y el Kiri-Kiri o zonas del centro y norte de Chile a través del paso de San Francisco. Por este motivo el Shincal, con una planta de 24 hectáreas, fue dotado de una plaza central con un ushnu (pequeño montículo piramidal símbolo del poder incaico), y un centenar de edificaciones tales como diversos depósitos (kollkas y tampus) así como una especie de importante cuartel con viviendas de pirca
(paredes de piedra) del tipo kallanka, tales pabellones rectangulares parecen haber servido tanto como habitaciones comunales tanto como fábricas (en especial, textiles); se encuentran asimismo restos de murallas también de pirca.
Tras la caída del Tawantinsuyu y el temprano ingreso de los conquistadores españoles (Diego de Almagro en 1536) la pequeña ciudad precolombina, que habría reunido a unas 800 personas, fue paulatinamente despoblada para desestructurar las defensas que oponían los aborígenes diaguitas
(pazioca ), en su lugar se fundó y pobló la ciudad catamarqueña de Londres fundada por los españoles en 1558.
La Fundación de Historia Natural Félix de Azara montó un moderno museo de sitio, que funciona también como un centro de interpretación de este sitio arqueológico.

Sepia para todos en Sant Joan

Han participado 28 equipos
23.03.2019 | 23:14

Gastronomía. En su primera edición el año pasado, el Festival de la Sepia de Sant Joan estuvo a punto de anularse por el mal tiempo y sólo contó con seis grupos inscritos en el concurso gastronómico. Nada que ver con el buen tiempo que lució ayer y que ayudó a que la fiesta fuera un éxito de público, además de contar con 24 equipos presentados al concurso y que ofrecieron tapas de este cefalópodo para todos los gustos.
A pesar de que la inauguración del Festival Gastronómico de la Sepia está anunciada a la una del mediodía, una hora antes ya están todas las plazas de aparcamiento llenas en el pueblo y los aparcacoches indican a los conductores cómo llegar a los descampados de la salida. Nada que ver con la primera edición de la feria el año pasado, cuando el mal tiempo estuvo a punto de suspenderla y a primera hora Sant Joan era un páramo. «Pero luego se despejó a última hora y nos quedamos cortos con las raciones», recuerda Vicent Blaia, que dirige la preparación de la frita de sepia popular en la plaza de la iglesia.
Blaia está pelando ajos junto a Joan Morna, ambos del centro de mayores de Sant Joan de Labritja que se han sumado a colaborar con la Comisión de Fiestas. Si el año pasado prepararon 360 raciones, ahora calculan unas 500. «Ponemos dos kilos pelados y otros dos kilos de dientes enteros, porque el ajo deja mejor sabor con la piel», aclaran.
El resto de ingredientes son 60 kilos de sepia, otros 60 de patata, 20 kilos de pimiento rojo y diez de verde, además de aceite, sal, pimienta, pimentón «y un ingrediente secreto que hay que adivinar». Un ayudante acerca un pequeño tallo chafado entre los dedos para invitar a olerlo. El aroma anisado deja claro que es hinojo.

El toque del hinojo

Este condimento también se repite en la frita que prepara la Colla de Labritja, donde también están elaborando buñuelos al momento, con 16 kilos de masa. En la plaza de la iglesia también se encuentra uno de los puestos de venta de tickets, donde está atendiendo Joan Castelló, el secretario de la Cofradía de Pescadores de Sant Antoni. «La época de pesca de sepia empieza en febrero y dura hasta abril o mayo, luego los llaüts se dedican más a la langosta, explica.
Las dos cofradías de pescadores, la de Sant Antoni y la de Vila, colaboran en la organización junto a la marca Peix Nostrum, el Ayuntamiento de Sant Joan y la Comisión de Fiestas que, además de la barra donde prepara la frita de sepia, cuenta con otro puesto en la plaza España, junto al escenario de las actuaciones musicales.
Allí se encuentra su presidente, Vicent Torres, Vidal, dirigiendo la preparación de un arroz ciego con sepia y costilla de cerdo y «con caldo de gerret». «Sacaremos unas 700 raciones, porque está empezando a venir mucha gente y con este tiempo se va a llenar», augura con pleno acierto.

Concurso

Vidal y el resto de voluntarios de esta barra de la Comisión de Fiestas tienen la suerte de compartir espacio con los hermanos Izquierdo, Manuel y Jesús, del restaurante Sol i Camp. Los hermanos están ajetreados a dos bandos, ayudando a su amigo Vidal y cocinando sus arroces negros que presentarán al concurso del Festival Gastronómico.

Si se quedan cortas las 1.300 raciones que preparan los vecinos de Sant Joan, entre frita y arroz, tal y como empieza preverse con el gentío que va llegando a partir de la una, los 24 equipos que se presentan al concurso también ayudarán a absorber toda la demanda, ya que también venden tapas de sus elaboraciones. El éxito de esta segunda edición queda claro con este dato: el año pasado se inscribieron seis grupos a la competición.
En el otro extremo de la plaza España se encuentra uno de los puestos que más llama la atención de los visitantes, el de Fernando Díaz. Este chef privado rinde homenaje a sus raíces malagueñas y prepara las sepias enteras en espeto, que asa con troncos de almendro. Luego las sirve con nachos, verduras también al espeto y un allioli negro de la tinta del cefalópodo.

El ganador

Otro chef profesional, Mario Gracia, del equipo Chamba, ha preparado la receta que acabará venciendo el concurso. Este barcelonés también se ha inspirado en su tierra con una versión de la bomba de la Barceloneta, una bola de patata rebozada y rellena de carne que se sirve con allioli y salsa picante. En este caso, el interior lleva un estofado de cebolla, ajo, especias, la sepia y su tinta.
El puesto de Chamba se encuentra en la zona con más oferta gastronómica de las tres que se reparten en el pueblo, bajo la plaza de la iglesia. A su lado también se encuentra una receta con guiso de sepia de inspiración catalana, pero a la manera tradicional, que sorprende por el regusto que le dejan unas pasas y el vino dulce que se añade en la cocción y que ligan con una picada de almendra tostada. Es la apuesta del equipo Can Juaní, que forman Miriam Souto y José Lara.
La Asociación de Peruanos sirve un ají de sepia, «un guiso típico de la costa», explican su presidente, Antonio de Julián, y el cocinero, Percival Vila. La receta se ha adaptado al paladar local y sustituye el cilantro típico en el país andino por perejil y también rebaja el nivel de picante, pero además ofrecen un frasco de salsa de ají rocoto, mucho más picante que el ají amarillo usado en la cocción. «También se puede preparar sepia en ceviche, en el norte del país es habitual hacerlo con marisco», aclaran.
El último puesto de esta calle es el de Sant Jordi Brothers, que están en plena preparación de un mar y montaña, sèpia amb mandonguilles. «Y el 13 de abril volveremos a estar cocinando para la primera edición Concurso Interestelar de Frita de Matances en Sant Jordi», anuncia uno de los ayudantes del equipo, Juanjo Suñer.

Mas de 200 kilos de sepia ....

 |  | Sant Joan de Labritja | 
El pueblo de Sant Joan registró un magnífico ambiente durante todo el día de ayer.











No habían dado las 13.00 horas, fecha prevista para la inauguración oficial, pero la mayoría de los visitantes ya daban buena cuenta de las decenas de tapas que habían preparado los cerca de 25 equipos que se presentaban al concurso. Los precios, cuatro euros la ración y dos por la bebida, también animaron al personal a acercarse a los puestos aunque muchos después se quejaron a Periódico de Ibiza y Formentera de que era demasiado viendo el tamaño de algunas raciones.
250 kilos dan para mucho
En total se repartieron unos 250 kilos por parte de Peix Nostrum, los organizadores, más los que aportaron cada uno de los equipos. Una cantidad que da para mucho y que hizo que los participantes en el concurso de tapas derrocharan imaginación y buen gusto en sus platos.
Uno de los más fotografiados por su espectacularidad y por lo bueno que estaba el plato era el del chef Fernando Díaz. Se había decantado por una sepia ibicenca a la brasa, acompañado de verduras tambien a la brasa y por unos nachos donde lo sorprendente estaba en la salsa que los acompañaba, hecha a base de ali oli y tinta de la propia sepia.
Tampoco se quedaron atrás Rachel y Manuel, de Shamarkanda. Ofrecían un bacalao de sepia – el bocadillo cocinado al vapor que tan de moda está actualmente – un sofrito elaborado entre otras cosas con soja, jenjibre o ajo y una ensalada de brotes macerada con una salsa hecha con anchoas, mejillón o anchoas.
Otros platos llamativos fueron la bomba de patata y sepia que los miembros de Chamba elaboraron con mayonesa de ajo, pimentón. salsa de tomate picante, pure de patata y estofado de sepia con cebolla, ajos, especias y la tinta de la sepia; el mollete de sepia rusa de La Farruca; o el plato que prepararon los miembros de la asociación de peruanos en Ibiza. Éstos sorprendieron a todo el mundo con una receta muy original cuyo secreto estaba en el ají, el tradicional pimiento amarillo de su país. Todo el que lo probó salió contentísimo.
Platos de toda la vida
Y entre tanta innovación también hubo quien apostó por los tradicionales arroces con sepia, la fideuá o las frita de sepia. Y para todas las cantidades y personas como por ejemplo el arroz negro que prepararon Manuel y Jesús de Sol i Camp para unas 300 personas en distintas paelleras.
Tampoco faltaron los postres y los dulces tradicionales ibicencos. En este caso los aportaron, entre otros los miembros de la Apima del CEIP Labritja, que buscaba recaudar fondos para su viaje de estudios, y los de sa Colla de Labritja. Estaban situados en la plaza de la iglesia, junto a un puesto en el que estaba la exalcaldesa de Ibiza Virginia Marí vendiendo tiquets.
La de ella no fue la única representación política. Por Sant Joan se dejaron ver en un día tan especial el actual presidente del Consell d’Eivissa, Vicent Torres, el alcalde del pueblo Antoni Marí Marí, Carraca, o el senador y concejal Sant Marí. Éste último como siempre fue uno de los más activos en este tipo de actividades. Estaba en todas partes con su camiseta del Festival, yendo muy motivado tirando del carro que llevaba la sepia como antiguamente por el pueblo, justo detrás de sa colla y delante de una impresionante brulada de corn.

Las 100 últimas tribus felices del mundo

Las 100 últimas tribus felices del mundo
São Paulo / Madrid 
Los sentineleses, la tribu que habita desde hace milenios la isla de Sentinel del Norte, en el archipiélago indio de Andamán y Nicobar, se convirtieron hace un mes en protagonistas de las primeras páginas de los periódicos internacionales después de que algunos de sus miembros presuntamente asesinaran a John Allen Chau, de 26 años. El misionero estadounidense pretendía acceder al pequeño territorio protegido con la intención de evangelizar a sus habitantes, uno de los pueblos en aislamiento voluntario que existen en el mundo. Como los sentineleses, se calcula que en el planeta hay al menos cien comunidades indígenas que viven sin contacto alguno con otras civilizaciones.
Corría julio de 2014 cuando, muy lejos de India, en la frontera entre Perú y el Estado brasileño de Acre, tres hombres desnudos, con un corte de pelo estilo casco y las caras pintadas, se dejaban ver en la orilla de un río y trataban de comunicarse en un idioma que nadie comprendía. Los gestos, en cambio, eran familiares. Uno de ellos, por ejemplo, se ponía la mano en el estómago, dando a entender que tenía hambre. Al avistar a un individuo con una escopeta, advirtieron mediante unas palabras a la postre traducidas: “Si nos maltratáis, os vamos a lanzar un hechizo”.
Ese momento, grabado en vídeo, fue la primera aparición conocida de un grupo de indígenas de la etnia sapanahua, que hasta entonces había decidido vivir aislada en plena selva amazónica. Sus integrantes querían evitar cualquier contacto con el resto del mundo hasta que, al ser atacados por unos sujetos armados en la parte peruana, se vieron forzados a abandonar sus aldeas.
Un documental de Survival International muestra imágenes inéditas de un pueblo indígena aislado del estado brasileño de Acre, cerca de la frontera con Perú.
No sería el primer grupo que huía debido a amenazas a ambos lados de la frontera. Ni el último. En enero de 2015, tres miembros de la etnia awá-guajá que vivían aislados y dentro de una tierra indígena del Estado de Maranhão, en el noreste de Brasil, hicieron lo mismo, siempre al haber sido contactados tras sufrir un ataque.
Así, varios de estos pueblos están emergiendo de la selva amazónica debido al avance de la tala ilegal y la invasión de sus selvas, que los fuerzan a huir de sus hogares y establecer contacto con el resto de la sociedad.
La Amazonia brasileña es el área con mayor cantidad de comunidades indígenas aisladas del mundo, según la ONG Survival International. La Fundación Nacional del Indio (Funai), organismo del Gobierno brasileño encargado de proteger a los más de 800.000 indígenas que viven en el país, asegura que hay al menos 107 registros de la presencia de estos grupos, cerca de 30 de ellos están controlados —en la lejanía— por parte de la entidad. Los expertos advierten, no obstante, de que hay que manejar con cuidado los datos porque no se basan en pruebas fehacientes debido a que el aislamiento de estas comunidades hace imposible llevar a cabo un recuento fiable.
“Se necesita investigar más: hace 10 años se decía que en Brasil solo había 10 o 15 grupos y esa cifra ha aumentado mucho, debe haber más [comunidades] de lo que se dice”, vaticina Fiona Watson, experta de Survival International y gran conocedora de tribus no contactadas.
¿De qué manera se confirma la existencia de pueblos indígenas no contactados? Para empezar, hay que definirlos. “Son grupos que no tienen contacto formal voluntario con la sociedad nacional. Saben que existe el mundo exterior y que tienen vecinos”, explica Watson. Brasil no es el único país que cuenta con presencia de estas comunidades.
Perú se encuentra en segundo lugar con entre 15 y 20 pueblos aislados. Watson también destaca casos como el de Paraguay, donde parte del pueblo ayoreo y otros clanes viven fuera del bosque tropical de la Amazonia, en la región de El Chaco. “Es un entorno muy distinto, pero están”, confirma la experta. En Bolivia, Ecuador y Colombia existen grupos más pequeños, y en la parte oeste de Papúa Nueva Guinea (Oceanía) se sabe de la existencia de varios pueblos, aunque no se ha logrado establecer el número ni los lugares exactos donde habitan.
Un turista estadounidense es asesinado por aborígenes en Sentinel del Norte. EL PAÍS

Abusos del exterior

“Es muy peligroso penetrar en su territorio desde que Indonesia [país fronterizo] invadiera aquella zona. Tenemos una persona que fue allí [zonas no contactadas en Papúa Nueva Guinea], pero es muy difícil entrar de nuevo, está todo militarizado. Pensamos que existen [estas tribus] porque desde hace años hablamos con gente y dicen que están, pero no quieren dar más información”, explica Watson.
El tercer grupo de población localizada en el mundo es la anteriormente citada etnia sentinelese, en India. “Este es el pueblo más aislado porque vive en una isla, y nadie consigue entrar allí. Ellos protegen mucho su independencia y son autosuficientes”, describe Watson. “El Gobierno de India hizo una aproximación hace años y fue rechazado, así que decidió no forzar el contacto. Son felices y en algunas fotos se aprecia que están fuertes y sanos, tienen dientes fantásticos. Demuestran que tomaron la decisión correcta de permanecer aislados porque no necesitan nada de la sociedad afuera, tienen de todo en su isla, viven bien”, opina Watson.
En más de una ocasión, algunas de estas comunidades aisladas sí que tuvieron contacto con el exterior hace siglos, en concreto hace unos 150 años con los colonos que arribaron a varias zonas de Perú y la Amazonia. “[Las tribus] fueron esclavizadas y obligadas a trabajar en condiciones horrorosas en plantaciones de caucho. Mucha gente murió”, describe Watson. Aquella experiencia quedó en la memoria histórica de estas comunidades, que piensan aún hoy que la gente de afuera es mala. Por eso deciden aislarse, para sobrevivir.
Brasil, Perú y Colombia son los países con mayor experiencia en la protección de los pueblos indígenas no contactados

Amenazas y peligros

Los peligros de los que huyen estas comunidades indígenas son muchos. En Brasil, madereros, buscadores de oro y narcotraficantes usan el área de la selva sin preocupación alguna ante la ausencia de control del Estado. Y la actividad de grupos criminales se vuelve cada vez más osada.
Durante la madrugada del pasado 22 de diciembre, una de las tres bases que protegen a las comunidades aisladas, en la Tierra Indígena Valle del Javari, en la frontera brasileña del Amazonas con Perú, fue atacada a tiros ante la presencia de la policía y de la Funai. Nadie resultó herido, pero este suceso ha hecho que aumente la preocupación de las entidades de protección de comunidades indígenas que ya temen las políticas que puede tomar el presidente electo de Brasil, el ultraderechista Jair Bolsonaro, que tomará posesión el próximo martes.
El nuevo mandatario es contrario a la demarcación de territorios indígenas, pues sostiene que los pueblos tradicionales tienen que “integrarse” con el resto de la sociedad. También defiende la existencia de actividades remuneradas en las áreas habitadas por comunidades aisladas.
“El indio no puede seguir dentro de un área demarcada como si fuese un animal encerrado dentro de un zoológico”, dijo Bolsonaro en unas declaraciones que recordaban la línea mantenida durante el Gobierno de la dictadura militar (1964-1985).
Entonces, la política era de acercamiento a estas tribus para intentar insertarlos en la sociedad, especialmente si se encontraban en un área de interés para acometer proyectos de infraestructuras. Fue desastroso para la salud de estos pueblos, que no estaban protegidos ni vacunados para afrontar algunas de las enfermedades que circulaban fuera de la selva. Desde 1988, cuando se promulgó la nueva Constitución tras finalizar la dictadura, el Gobierno de Brasil cambió la forma de relacionarse con estas tribus y pasó a asistirlas solo cuando pedían ayuda.
Brasil, junto a Perú y Colombia, son en la actualidad los países con mayor experiencia en la protección de estos pueblos, opina Silvana Baldovino, abogada y directora del Programa de Biodiversidad y Pueblos Indígenas de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA).
Perú, en concreto, cuenta con una ley para pueblos indígenas no contactados y en fase de contacto inicial. Es decir, aquellos que han tenido ya algún acercamiento y buscan un mayor encuentro con otras comunidades. Pero el marco regulatorio se ha quedado pequeño, opina la jurista. “La norma dice que si hay una reserva para estos pueblos y se identifica que hay un recurso, como un yacimiento de oro, se puede explotar. Y esto significaría la probable extinción de ese pueblo”, advierte.
Más allá de la ley, es mucho el trabajo que se ha hecho ya para la protección de estos pueblos y mucho más el que queda por hacer, reflexiona el indígena de la tribu shipibo-conibo (Perú) Julio Cusurichi, ganador del Premio Medioambiental Goldman en 2007 y presidente de la Federación Nativa del Río Madre de Dios y Afluentes (Fenamad).
Indígenas en aislamiento voluntario de Monte Salvado, en la Amazonía peruana, salen al exterior de la selva en julio de 2015.
En el país andino existen cinco reservas para unos 7.000 indígenas, según el Ministerio de Cultura. Se encuentran aislamiento o contacto inicial. Hay cinco propuestas para crear nuevas áreas protegidas. “La principal amenaza [para los indígenas] viene del Gobierno”, denuncia Cusurichi. “El Ministerio de Transporte quiere aprobar varios proyectos de ley para construir carreteras que atraviesen parques nacionales. Es una gran amenaza y viene de los congresistas”. “Ha sido muy importante que organizaciones y ministerios [Medioambiente y Cultura] denuncien qué es lo que puede pasar si se hace algo así: es un etnocidio”, coincide Baldovino.

Densidad de población

Una de las reservas con mayor densidad de población está en Madre de Dios, la región peruana donde trabaja la organización Fenamad. “Hemos construido puestos de vigilancia lindantes con el territorio de los pueblos indígenas en Monte Salvado, por ejemplo, y en El Diamante, y hemos contratado a otros indígenas que hablan la misma lengua que los no contactados”, describe Cusurichi. “Igual que hay guardaparques que guardan árboles y pájaros, ellos monitorean a estos indígenas en aislamiento para que no accedan extraños en estos territorios”, describe. “Andan por los bosques buscando huellas y señales como restos de un fuego o casas abandonadas. También hablan con los vecinos ya contactados, que muchas veces dicen: ‘ah, vivimos muy lejos de nuestros hermanos no contactados”, añade Fiona Watson.
De ahí viene la importancia del monitoreo: para tratar de minimizar los riesgos de contacto de personas que quieren evangelizar o de quienes pretenden rodar un documental. Y, por supuesto, de aquellos que tratan de realizar actividades ilegales como la tala de madera o extracción de oro en unas zonas que, precisamente por estar tan poco intervenidas, son muy ricas en recursos naturales que codician las empresas extractoras, ilustra la abogada.
Una maloca (casa comunal) de un grupo de indígenas yanomami no contactados en septiembre de 2016.ampliar foto
Una maloca (casa comunal) de un grupo de indígenas yanomami no contactados en septiembre de 2016.  SURVIVAL INTERNATIONAL
No se trata de entrar en contacto con ellos, insiste Baldovino, sino de realizar una labor disuasoria para quien lo intente. “Los profesionales del Ministerio de Cultura [en Perú] tienen protocolos de acción sobre qué hacer cuando, por ejemplo, los ven salir [a los indígenas] de la reserva por alguna razón excepcional”.
Gracias a su conocimiento del lenguaje, han logrado escucharlos e identificar ciertas acciones que marcan una voluntad de lo que quieren hacer. “En dos ocasiones han avistado indígenas, pero se aproximaban con flechas apuntando hacia arriba, en actitud desafiante. Eso es que no iban con ganas de socializar, así que lo que estos profesionales deben hacer es marcharse del puesto de control”, describe la abogada. Fiona Watson también explica un caso ocurrido en Perú: “Se sabe de un pueblo indígena no contactado que ha dejado flechas cruzadas en caminos; es una señal muy clara de que no quieren que entre nadie”, apunta.

LA DELICADA SALUD DE LOS NO CONTACTADOS

El contacto de los sapanahua se produjo en una tierra indígena del pueblo asháninka en el estado brasileño de Acre. Tras aquella aparición, casi 30 individuos decidieron abandonar el aislamiento. Y todos sintieron el efecto del primer contacto: cogieron la gripe, una enfermedad para la que carecen de inmunidad. Ante los ojos del mundo, debido a los vídeos que circularon en internet, recibieron atención médica y acabaron curándose, algo que no siempre ocurre. Los casos de contacto suelen ser desastrosos cuando no hay ayuda médica: una enfermedad no tratada puede exterminar a entre un 50% y un 90% de un grupo, afirma la FUNAI. Cuando deciden dejar el aislamiento, tardan hasta tres generaciones en adquirir la inmunidad necesaria para combatir la gripe, la malaria, la hepatitis o el sarampión, enfermedades comunes de la zona.
En la región en la que viven se sabe de otros aislados que se están acercando a aldeas y, durante la noche, se llevan objetos, como machetes, ollas y ropa, que pueden estar contaminados y entrañan riesgos para la salud, sin que reciban la atención necesaria. Según Survival y corroborado por la propia FUNAI, los casos de indígenas aislados diezmados en el territorio nacional son frecuentes. Hay algunas etnias aisladas que sobreviven con un número bajísimo de miembros, como el “hombre del agujero”, un solitario indígena que vive en la región de Tanaru, en el norte del país, y que rechaza cualquier clase de contact

Copa América 2019: Perú se encuentra en el grupo A con Brasil, Venezuela y Bolivia

La selección peruanase encuentra en el grupo A con Brasil, Venezuela y Bolivia Mira cómo están conformados los demás grupos.
noneGrupo A: Brasil, Perú, Venezuela y Bolivia
Encuentros:
-Brasil vs. Bolivia | Estadio Morumbí de Sao Paulo (14-06-2019) 
-Perú vs. Venezuela | Arena Do Gremio de Porto Alegre (15-06-2019) 
-Perú vs. Bolivia | Estadio Maracaná de Río de Janeiro (18-06-2019)
-Brasil vs. Venezuela | Arena Fonte Nova de Salvador de Bahía (18-06-2019)
-Brasil vs. Perú | Arena Corinthians de Sao Paulo (22-06-2019)
-Venezuela vs. Bolivia | Estadio Mineirão de Belo Horizonte (22-06-2019)