Historia del Perú

La etapa más extensa e importante de la historia peruana es la que precede a la invasión europea en el siglo XVI. Las evidencias más antiguas de seres humanos en el Perú permiten suponer que el hombre llegó hace unos 10 mil años procedente de otros continentes a finales de la última edad glacial.

Los primeros peruanos, organizados en bandas y clanes, eran cazadores y recolectores. La caza de camélidos sudamericanos en las zonas alto andinas (especialmente guanacos) y la pesca y recolección de mariscos en la costa del Pacífico (aprovechando la riqueza biológica de la Corriente de Humboldt) fueron sus principales actividades económicas. Elaboraban herramientas de piedra tallada.

El progresivo descubrimiento de la agricultura (Período Arcaico) permitió una economía cada vez más sedentaria. Los ciclos agrícolas, dominados por sacerdotes astrónomos, dotaron a estos de gran poder. Por ello se cree que las primeras organizaciones complejas eran de tipo teocrático. Los primeros templos surgen en la costa central y nor-central y en la sierra central y con ellos empieza la Civilización Andina.

Hacia el 2800 a.n.e. surge la Cultura de Supe en la costa central peruana. Una de sus ciudades más antiguas, Caral, tenía pirámides de piedra y plazas ceremoniales, altares en torno a un fuego sagrado y sus habitantes tocaban música con flautas de dos bocinas. Desde entonces, a lo largo del territorio peruano se sucedieron una serie de tradiciones culturales que originaron Confederaciones, Reinos e imperios durante casi 40 siglos.

En una primera etapa todas estas culturas se organizaron en torno a grandes templos y cultos religiosos complejos (Kotosh, Áspero, Las Haldas, Punkurí, Huaca Loma, Sechín, Caballo Muerto, etc.). Uno de esos templos alcanza un prestigio tan grande que se convirtió en centro de peregrinación de todas las culturas andinas: Chavín de Huántar (hacia el 800 a.C.) en la región Ancash. Chavín es bien conocido por sus bajo relieves de piedra con figuras de seres de grandes colmillos y su influencia fue tan grande que, el cronista español Vásquez de Espinoza (1630), dos milenios después, escuchó que había sido este un antiguo "santuario de los más famosos de los gentiles"

Mientras tanto, en la costa sur surge el pueblo agricultor y pescador de Paracas, cuyos bordados multicolores son algunos de los objetos de arte mas preciados del antiguo Perú. En el altiplano del Titicaca, la Cultura Pucará implementa exitosamente un sistema de cultivo de campos elevados rodeados de agua (camellones o waru waru) que permitía la agricultura en las frías planicies alto andinas. En la costa norte, Cupisnique lleva a la cerámica andina a sus primeras cimas artísticas