Bajo el sortilegio de Lima


Lima es gastronomía, diseño, historia, deportes al aire libre, diversión... La capital peruana no para de reinventarse y amenaza con convertirse en una de las ciudades más pujantes del cono sur.


¿Sabía que el pisco nació en un hotel del centro de Lima? ¿O que el nuevo chef revelación tiene nombre de poeta épico? ¿Busca la iglesia más bonita de la capital? ¿O encontrar los objetos más chicen un shopping inteligente? Las respuestas a estas y otras preguntas, a continuación.

1. Revelación culinaria

Ya sea cocina fusión, novoandina o tradicional, en Lima a la comida se la venera como si de una religión se tratara. A sus embajadores más reputados (Gastón Acuario, Pedro Miguel Schiaffino, Rafael Osterling, Toshiro, Javier Wong...) se acaba de sumar una joven promesa de los fogones, Virgilio Martínez. Con locales en Lima y Londres (éste premiado como la mejor apertura de 2012, por cierto) y chef jefe del restaurante Senzo del hotel Palacio Nazarenas de Cuzco, Virgilio se ha desmarcado gracias a sus platos con elementos de la tierra como arcilla, flores y hongos.

2. Museo Larco


Museo Larco en San Isidro.

Tampoco descuidan la gastronomía en el restaurante de este museo del barrio de San Isidro, que suele llenarse hasta los topes. Aunque Larco se ha ganado la fama por su colección sobre civilizaciones andinas, con piezas que abarcan un periodo de más de 5.000 años. Para comprender la historia peruana hay que pasar por esta mansión virreinal (la única construida sobre una pirámide precolombina del siglo VII). En ella explican cómo se realizaban los sacrificios rituales y exponen trajes ceremoniales de oro, tesoros como el manto de Paracas (un fragmento de tela del año 200 a.C. de técnica prodigiosa), cerámicas eróticas... Por añadidura, sus jardines fueron elegidos los mejores de todo Perú en 2009 y su tienda de souvenirs ofrece reproducciones a precios razonables.

3. Sobrevolar Miraflores

Los acantilados de Miraflores suelen mostrar un horizonte plúmbeo, especialmente en los meses de invierno. Pero por gris que amanezca el día, el cielo siempre está salpicado de alegres paracaídas de colores. Son los osados que deciden sobrevolar esta zona costera de Lima en parapente, una de las actividades más populares en el área. Los vuelos salen del parapuerto de la cima, en el parque Raimondi (alrededor de 38 euros por vuelos de 15 minutos de duración).

4. Compras en Dédalo


Galería y café Dédalo.

Es decir garaje y uno piensa automáticamente en buenas ideas y negocios de éxito. Aunque la cochera de María Elena Fernández dio a luz en 1992 un proyecto más modesto que el de Apple o Microsoft: lo llamó Dédalo y su objetivo eradifundir la artesanía peruana contemporánea. A día de hoy no sólo ha encumbrado a extraordinarios artistas que habían pasado desapercibidos, sino que se ha vinculado a renombrados diseñadores limeños. Los que busquen un shopping diferente tienen aquí una visita obligada. Porque sus precios, además, son muy asequibles.

5. La iglesia de San Pedro

Esta pequeña iglesia del siglo XVII es considerada uno de los mejores exponentes del barroco colonial en Lima. Fue consagrada por los jesuitas en 1638 y poco ha cambiado desde entonces. El interior está suntuosamente decorado con altares dorados, tallas de estilo morisco y abundantes azulejos. Para los limeños es el templo más bonito de su ciudad. Amén.

6. Buscar el origen del pisco


Cafetería del hotel Maury.

Las uvas usadas para producir pisco llegaron a Perú procedentes de España en el siglo XVI. Hoy en día hay ocho variedades y tres tipos diferentes de pisco: el puro, el acholado y el mosto verde. El hotel Maury, en el centro, se ha hecho un hueco en las guías no tanto por su oferta de alojamiento (antaño señorial y hoy con un punto decadente de película de serie B), sino por ser uno de los primeros establecimientos que lanzó el novedoso cóctel conocido como pisco sour en la década de 1930.

7. Fundación MATE

Como un rey Midas contemporáneo, todo lo que toca a través de sus objetivos se convierte en oro. Hablamos del fotógrafo Mario Testino, que ha inaugurado en una elegante casona del distrito de Barranco la Fundación MATE para incentivar la cultura y creatividad entre la comunidad de artistas peruanos. En el espacio, que alberga distintas exposiciones temporales, se pueden contemplar -entre otras- un total de 58 fotografías de Testino. Y su café, con quiches, ensaladas y sándwiches frescos, es perfecto para una parada a media mañana o tarde.

8. Copas por Barranco


Cócteles en Ayahuasca.

Seguimos en Barranco, cuyas mansiones señoriales reunieron a lo más granado de la ciudad a lo largo del siglo XIX. Más de cien años después, este barrio con vistas al océano sigue siendo el punto de encuentro de los que miran y se dejan ver. Muchos de los edificios antiguos alrededor del parque Municipal albergan modernas coctelerías y bares de aspecto añejo y bohemio. Apunte dos direcciones,Juanito's (Avda. Grau, 274. Su especialidad es el chilcano de pisco -con ginger ale-) y Ayahuasca (combinados a base de infusiones de maíz morado y hojas de coca).