Sepia para todos en Sant Joan

Han participado 28 equipos
23.03.2019 | 23:14

Gastronomía. En su primera edición el año pasado, el Festival de la Sepia de Sant Joan estuvo a punto de anularse por el mal tiempo y sólo contó con seis grupos inscritos en el concurso gastronómico. Nada que ver con el buen tiempo que lució ayer y que ayudó a que la fiesta fuera un éxito de público, además de contar con 24 equipos presentados al concurso y que ofrecieron tapas de este cefalópodo para todos los gustos.
A pesar de que la inauguración del Festival Gastronómico de la Sepia está anunciada a la una del mediodía, una hora antes ya están todas las plazas de aparcamiento llenas en el pueblo y los aparcacoches indican a los conductores cómo llegar a los descampados de la salida. Nada que ver con la primera edición de la feria el año pasado, cuando el mal tiempo estuvo a punto de suspenderla y a primera hora Sant Joan era un páramo. «Pero luego se despejó a última hora y nos quedamos cortos con las raciones», recuerda Vicent Blaia, que dirige la preparación de la frita de sepia popular en la plaza de la iglesia.
Blaia está pelando ajos junto a Joan Morna, ambos del centro de mayores de Sant Joan de Labritja que se han sumado a colaborar con la Comisión de Fiestas. Si el año pasado prepararon 360 raciones, ahora calculan unas 500. «Ponemos dos kilos pelados y otros dos kilos de dientes enteros, porque el ajo deja mejor sabor con la piel», aclaran.
El resto de ingredientes son 60 kilos de sepia, otros 60 de patata, 20 kilos de pimiento rojo y diez de verde, además de aceite, sal, pimienta, pimentón «y un ingrediente secreto que hay que adivinar». Un ayudante acerca un pequeño tallo chafado entre los dedos para invitar a olerlo. El aroma anisado deja claro que es hinojo.

El toque del hinojo

Este condimento también se repite en la frita que prepara la Colla de Labritja, donde también están elaborando buñuelos al momento, con 16 kilos de masa. En la plaza de la iglesia también se encuentra uno de los puestos de venta de tickets, donde está atendiendo Joan Castelló, el secretario de la Cofradía de Pescadores de Sant Antoni. «La época de pesca de sepia empieza en febrero y dura hasta abril o mayo, luego los llaüts se dedican más a la langosta, explica.
Las dos cofradías de pescadores, la de Sant Antoni y la de Vila, colaboran en la organización junto a la marca Peix Nostrum, el Ayuntamiento de Sant Joan y la Comisión de Fiestas que, además de la barra donde prepara la frita de sepia, cuenta con otro puesto en la plaza España, junto al escenario de las actuaciones musicales.
Allí se encuentra su presidente, Vicent Torres, Vidal, dirigiendo la preparación de un arroz ciego con sepia y costilla de cerdo y «con caldo de gerret». «Sacaremos unas 700 raciones, porque está empezando a venir mucha gente y con este tiempo se va a llenar», augura con pleno acierto.

Concurso

Vidal y el resto de voluntarios de esta barra de la Comisión de Fiestas tienen la suerte de compartir espacio con los hermanos Izquierdo, Manuel y Jesús, del restaurante Sol i Camp. Los hermanos están ajetreados a dos bandos, ayudando a su amigo Vidal y cocinando sus arroces negros que presentarán al concurso del Festival Gastronómico.

Si se quedan cortas las 1.300 raciones que preparan los vecinos de Sant Joan, entre frita y arroz, tal y como empieza preverse con el gentío que va llegando a partir de la una, los 24 equipos que se presentan al concurso también ayudarán a absorber toda la demanda, ya que también venden tapas de sus elaboraciones. El éxito de esta segunda edición queda claro con este dato: el año pasado se inscribieron seis grupos a la competición.
En el otro extremo de la plaza España se encuentra uno de los puestos que más llama la atención de los visitantes, el de Fernando Díaz. Este chef privado rinde homenaje a sus raíces malagueñas y prepara las sepias enteras en espeto, que asa con troncos de almendro. Luego las sirve con nachos, verduras también al espeto y un allioli negro de la tinta del cefalópodo.

El ganador

Otro chef profesional, Mario Gracia, del equipo Chamba, ha preparado la receta que acabará venciendo el concurso. Este barcelonés también se ha inspirado en su tierra con una versión de la bomba de la Barceloneta, una bola de patata rebozada y rellena de carne que se sirve con allioli y salsa picante. En este caso, el interior lleva un estofado de cebolla, ajo, especias, la sepia y su tinta.
El puesto de Chamba se encuentra en la zona con más oferta gastronómica de las tres que se reparten en el pueblo, bajo la plaza de la iglesia. A su lado también se encuentra una receta con guiso de sepia de inspiración catalana, pero a la manera tradicional, que sorprende por el regusto que le dejan unas pasas y el vino dulce que se añade en la cocción y que ligan con una picada de almendra tostada. Es la apuesta del equipo Can Juaní, que forman Miriam Souto y José Lara.
La Asociación de Peruanos sirve un ají de sepia, «un guiso típico de la costa», explican su presidente, Antonio de Julián, y el cocinero, Percival Vila. La receta se ha adaptado al paladar local y sustituye el cilantro típico en el país andino por perejil y también rebaja el nivel de picante, pero además ofrecen un frasco de salsa de ají rocoto, mucho más picante que el ají amarillo usado en la cocción. «También se puede preparar sepia en ceviche, en el norte del país es habitual hacerlo con marisco», aclaran.
El último puesto de esta calle es el de Sant Jordi Brothers, que están en plena preparación de un mar y montaña, sèpia amb mandonguilles. «Y el 13 de abril volveremos a estar cocinando para la primera edición Concurso Interestelar de Frita de Matances en Sant Jordi», anuncia uno de los ayudantes del equipo, Juanjo Suñer.